Ciegos

Encandilado ante tal majestuosidad como un imsecto ante una luz, intentando difuminar su grandeza con la esperanza de poder resurgir de este mar de penas. Mil veces derrotado y más veces aún puesto en pie, con la única esperanza de encontrar por fín la escalera al tejado de este pozo.

Y es que no imagino universos sin ti, sin tu belleza, esa que irradia por cada poro de tu ser y magnifica lo que una vez fue banal.
No anhelo días sin tu presencia, y tu sola ausencia basta para volcar mi mente en una espiral de demencia.
No respiro cada vez que siento tu escencia, me nubla la vista mi propia conciencia y no pienso cuentos en los que no estés tu en medio.

Y tu sola existencia me deja ciego, desarmado frente a un mundo lleno de sacrilegios y tormentos. Y a tu sola compañía quiero.

A ti quiero proteger del frío del invierno, de los vientos que se llevan lo que nos calienta por dentro. A ti quiero hacer soñar, viajar conmigo a una dimension donde solo haya paz y verás, verás que sin duda soy un bosque y una noche de árboles oscuros, pero si no tienes miedo de mi oscuridad, encontrarás también taludes de rosas debajo de mis cipreses.

Mirando y pensando en mil fantasias. Mil sueños que nunca tendrán lugar y cientos de momentos que nunca se contaran. Destruida y quemada la alegría de un alma como a quien le quitan la vida. La ultima esperanza tomada ante el vacío de la soledad se ha ido, dejando tras de si la esquela de arañazos producidos al intentar escalar el pozo. Ya la vida me ha dado motivos para decir que la odio, que por mucho que la estudie no la comprendo. El como aun me late el corazon me intriga; el como me duele al respirar me atormenta, cada bocanada de aire es un suspiro que se lleva lo poco que queda dentro de mi carcasa. Y aún así creí pensar que la soledad algún día me dejaría una compañía mejor, pero el mundo me ha demostrado que lo único que vendra es mas hielo para este glaciar. Mas vacío.

Luz

Asi que hoy, sin quererlo, ni anhelarlo.

Hoy, cuando abrazaba mi oscuridad, la luz me dio un respiro. Fue como entrar en otro mundo, uno totalmente diferente al cual conocía hasta entonces, o al menos, que recordaba. A veces el lado oscuro puede hacerte olvidar como son las cosas, y por suerte hoy he tenido un instante de pureza, de calma.

Un momento en el cual la luz del sol me baño, y realmente creo haber visto un verdor imposible en los árboles, un reflejo otoñal en cada una de sus hojas, y en todas las que el viento se llevaba, dejando desperdigadas por los lares que horas antes parecían yermos desolados. El sonido de los pájaros, creo que he encontrado un nuevo amor en su canto, transmite una sensibilidad sobrenatural que casi me hizo vibrar por un segundo, quedando eclipsada nada mas que por la brisa fresca que lo inundaba todo.Quien osa quejarse del frío otoñal, cuando el sol está en lo más alto y aún calienta, únicamente la hierba sucumbe a sus estragos, semejantes a espinas saliendo de la tierra, mas pura y marrón que nunca. Un paisaje que incita a la armonía, a la esperanza, a la esperanza.

Fui la persona mas feliz del mundo por unos momentos, de verdad lo creo.

Y aún así siento que los diablos vuelven, rugiendo en sus monturas de hueso y fuego. Vienen desde lo mas hondo de lo que cualquier mortal puede imaginar. Reinos donde no hay paredes, ni suelo. Donde únicamente la niebla y la oscuridad forman lo que debería parecer un reino, mas semejante a un vacío infinito.

Desolado y habitado al mismo tiempo por incontables almas que nadie escucha llorar en vida, y nadie echa de menos cuando ya no están. Sus almas huecas deambulan por estas calles sin cimientos, muertas en vida, siguiendo una luz en la cual todas creen, pero ninguna ve.

Time

I remember better times, times when I used to imagine a future at your side. Times when a perfect recreation of a fairytail happens in my head everytime I think about you. So long I though those dreams could be real, so I spend hours trying to explain to a paper what I though, what I feel, what was killing me inside. And I failed. I failed everyday since I saw you again. I’m not the kind of person who wants to be whit you all day, or text you all day. I’m not the perfect choice anyone could make. In fact, I’m a dissaster. I’ve failed every single minute of my life, breaking my promise of never think about you. But as always, you came back. You came to bring light to me, to make order inside this chaos, to let me hold you when you’re not strong enough to keep walking. As always I started dreaming, wondering moments, remembering every moment we had, and those we must forgot. And after killing myself uncountable times I swear to my mirror that I never will fall again.

But I must confess, I can’t take you out of me. No matter how much I try, or the days that pass, you always have a place on me, a permanent light I can’t turn off. And I’m scared about it, scared because I can never hold you as I want, never letting you go, an immortal embrace. I have that desire since I smelled your parfume, so hypnothic. And I still can’t understand why the world and destiny makes my way so hard. I must confess that I can’t let you go, I don’t care how much I hate myself for loving someone who doesn’t, I don’t care how long is the road if you are at the end. It’s my platonic problem, the fact that I cannot see you as a friend, or as a women. You’re my queen, so love me or kill me, anyway, I’m dead inside, and I feel so cold and alone to continue serving.

Plumas

Aun intentando no parecer satírico es imposible no reír ante la perplejidad del ser humano, imponiéndose a vidas inferiores a el únicamente por dominación, por conquista. Y nos jactamos de haber dejado atrás un tiempo en el cual eramos como ellos. animales, pero seguimos sin encontrar el Santo Grial de la paz en nuestra era, y en el camino de su búsqueda innumerables criaturas perecen para nuestro goce y deleite. Granjas donde se crían animales con el único fin de exterminarlos, y en lugar de apenarnos los financiamos. Un alma es un alma, y cada día se pierden miles sin brazos ni piernas. Sin nombre y sin procedencia, seres cuyo único fin es morir, como nosotros, pero sin la posibilidad de pecar en el camino.

Somos pacificadores, palabra que muchos suelen confundir con exterminadores. Por cada vida que creamos, incontables sacrificamos, y aún así hay quien cree que son santos. La moralidad del ser humano solo le deja ver lo que es conveniente para uno mismo, y, por lo visto, son pocos quienes escuchan las lágrimas de aquellos que no tienen voz para quejarse. Tan podridos por dentro que solo la riqueza satisface sus deseos, la peste y la maldición de nuestro mundo, la libertad.

Mide tus palabras

Mide tus palabras, pues nunca sabes quien está detrás de las ojeras.

Nunca fui demasiado feliz, la época en la cual debería haber forjado mis amistades la pasé encerrado en un mundo personal. Un mundo que no puedo ver, ni tocar, ni oler. Tampoco puedo enseñarlo, pero ahí esta, conmigo, siempre. Creí haber salido de esa espiral de autodestrucción en la cual el caos estaba siempre presente y el autocompadecerme formaba parte de mi rutina. Mentiría si no dijera que esa etapa forjo toda la pureza que puedo imaginar, pero también dejo sus marcas, grabadas a fuego bien adentro, donde la luz no llega. Y, por vicisitudes del destino, también dejó sus marcas fuera.

Es curioso como no apreciamos la belleza del mundo hasta que nos devuelven a la realidad, ya sea con un comentario, con un gesto o con una mirada. El acto de comentar u opinar sobre un tema que desconoces o no comprendes puede acarrear consecuencias para quien menos te lo esperas, como así pasó. Un simple comentario sobre martirización me devolvió a la sensación de patetismo y mediocridad que creí dejar atrás hace ya tiempo. La opinión ignorante de alguien que no comprende que dentro de algunas personas se libra una guerra entre el bien y el mal desató emociones que creía muertas. Si bien mi yo del presente tiene recursos para afrontar estas situaciones, en parte a la experiencia, uno nunca está preparado para que alguien de su entorno le devuelva con tanta frialdad al mundo donde los espejos te hacen vomitar.

Lamentablemente la objetividad no es una característica frecuente en nuestra especie, suele ser reemplazada con el autoengaño de creer que la opinión propia tiene valor alguno. Toda opinión sin previa meditación, en manos de un insensato, puede originar auténticas masacres.

Mis dos mundos

Aqui en la eterna negrura guardo recuerdos que nadie conoce y solo yo veo. Cuentos que nunca pasaron e historias martirio casi celestial, pero eso no importa, porque también imagino pureza que no existe en este mundo: Prados inmensos donde el agua fluye y la naturaleza late con cada rayo de Sol, donde los caballos corren en manada, salvajes y libres; donde los conejos y las ardillas parecen ser de cuento de hadas, y como no, las hadas, el ambiente predispone a ver un par de ellas entre las hojas de los arboles, escondidas como si el hechizo que las hace mágicas se fuese a romper si son vistas. Un mundo de ensueño que acaba en una cascada, plagada de nubes y con un arcoiris en medio. Un paraíso donde el cielo se tiñe de azul y naranja a cada momento del dia, como en un atardecer eterno. La belleza es tal que si algún Dios la viese sucumbiría al llanto. Pero también suelo caer en el mundo imaginario de al lado, donde la vegetación ya no existe y el agua no fluye. Donde los caballos ya no corren, deambulan carcomidos por la putredumbre y sus bocas producen espuma a ritmos vertiginosos. Donde los conejos y las ardillas son sustituidos por pequeñas criaturas de dientes afilados y mirada letal. Y las hadas, sustituidas por diablillos que parecen acechar entre cada rama reseca, esperando el momento para atacar. Un mundo que acaba en un abismo de infinita negrura, colmado de estalagmitas de negra piedra. Donde hubo una cascada solo hay nubes y la nada, una gran nube roja emula lo que un dia fue un arcoiris esbelto. Y el cielo, el cielo se tiño de azabache y de millones de estrellas, la unica belleza que queda en este mundo.